Durante toda su vida, Richard Wagner pensó en nuevos efectos
musicales o instrumentos de mayor ámbito y más volumen de sonido. Siempre nos
sorprendemos con acentos de creación tonal y ruidos originales desde el
"foso místico" orquestral de Bayreuth. Aparte de la tuba-trompa (Wagnertuba),
el experto wagneriano conoce los golpes impresionantes de 18 yunques en el
"Rheingold" y el sonido específico del "arpa-Beckmesser".
Pero las intenciones de Wagner iban más lejos. Mirándole más de cerca, su trato
imaginativo con el instrumentario de su época resulta especialmente creativo.
El contralto-oboe y el piano-campanas Santo Cáliz por ejemplo se fabricaron
según sus ideas al igual que las trompetas-Lohengrin y el contrabajo-trompeta.
Hasta el uso de platillos independientes y colgados se le atribuye de modo
determinante y son sugerencias hechas por Wagner. Las varillas de los platillos, en el
"Anillo del Nibelungo", mostraban un oro brillante y una luz irritante
de lo más sofisticado y desconocido visto hasta entonces. El mismo Wagner dijo
que no le motivó el afán por conseguir efectos cada vez más nuevos, sino los
esfuerzos por conseguir un colorido tonal adaptado según el momento dramático
individual de sus óperas.
Wagner fue un experto en instrumentos de orquesta. Sus conocimientos se
volcaban especialmente en las posibilidades de las condiciones técnicas de un
instrumento, no realmente en cuestiones detalladas de su construcción. De tal
manera, Wagner explicó sus ideas aproximadas de sonido, pidiéndo hacer un
esfuerzo para realizarlo. El
instrumento del pastor en el "Tristan" tendría que sonar muy parecido
a la trompa alpina, anota Wagner en la partitura. Wagner exige para los "Meistersinger"
que el carillón será equipado con "campanas de verdad", quiere decir
con cáscaras en vez de bastones. Wagner mandó fabricar "una pequeña arpa
de metal creada por mí" de instrumento punteado para acompañar a
Beckmesser para que el cantante "toque" con un laúd de pega, mientras
se escucha la arpa fuerte con sus cuerdas de metal desde el foso de la
orquesta.
Para la realización de sus ideas acústicas claramente definidas, pero también
para comprar instrumentos de calidad, el compositor no podía prescindir del
intercambio con los fabricantes de instrumentos de música. Durante su vida
aventurera con tantos cambios de lugares hubo muchas posibilidades de
concocerles. Incluso en su lugar de nacimiento, Leipzig, Wagner tuvo que pasar
por aproximadamente 35 talleres al cruzar la ciudad. Su primer piano de
concierto es de la casa Breitkopf & Härtel. El taller de Christian F.
Sattler en la calle "Querstrasse" ofreció los instrumentos de viento
más modernos. Wagner encargó para su Dresdener Hofkapelle más tarde un juego
completo de trombones. En el teatro de Paris, Wagner concoció al famoso Adolphe
Sax, el inventor del saxófono y dueño de una fábrica gigante de instrumentos de
viento. Wagner le llamó sin rodeos " un hombre terrible", pero le
debió importantes impulsos para fabricaciones especiales como el
contrabajo-trompeta o el contralto-trombón. Los pocos meses que Wagner pasó en
Wiesbaden en 1862 resultaron de importancia crucial. Las visitas de Wagner al
taller de la familia Heckel daban orígen a una cooperación durante muchos años
que culminó en la creación de varios modelos, desde el contra-fagot hasta el Heckelphon
y la chirimía para "Tristan".
Cerca de Wiesbaden, en Mainz, Wagner visitó a los hermanos Alexander. Los
artesanos, expertos en la fabricación de cornos y trompetas de alta calidad,
buscaron con Wagner ideas para la más tarde llamada Wagnertuba. Es
interesante que la familia en privado transmite por vía oral que a Wagner
siempre le sonaron "en el oído" los coloridos tonales y buscó como
loco posibilidades para realizarlos.
Hasta los últimos años de trabajo, Wagner se mostró interesado en las novedades
e experimentos y creó junto con los fabricantes de instrumentos de música de
Bayreuth, Steingraeber y Stengel, instrumentos de sonido exclusivo. Al final,
Wagner volvió a trabajar con los talleres de su ciudad natal Leipzig: Desde la
metrópoli sajona, Wagner mandó fabricar timbales con palanca para su orquesta
de festival, y para "Parsifal" exigió el contrabajo de una quinta
cuerda en "do" adicional, creado por Carl Otho, contrabajista del
famoso Gewandhaus.
* Artículo escrito por la conservadora del Museo Grassi de instrumentos de
música de la Universidad de Leipzig, Dr. Birgit Heise y publicado en la
Frankurter Allgemeine el día 31.01.2013
METINA RADACH
El museo GRASSI de Leipzig, que guarda la mayor y más
prestigiosa colección de instrumentos de música, reune por primera vez todos
los diferentes tipos de instrumentos de música relacionados directamente con el
obra de Richard Wagner. Unos de éstos son los timbales originales del
Festspielhaus de Bayreuth, un piano de la marca Ibach, modelo Wagner, un piano-
campanas del Santo Cáliz y otras fabricaciones de la casa Steingraeber, un
contra-oboe así como instrumentos de viento de uso en los estrenos mundiales de
las óperas. La exposición que se llama "Sonidos dorados del foso místico
- instrumentos de música para Richard Wagner " también presenta una serie
de expuestas extravagantes como por ejemplo la máquina de viento y cencerros
(Wagner se entusiasma en una carta escrita desde Lucernas), así como un
organillo con la marcha Tannhäuser. Wagner escuchó uno parecido muy emocionado
en Vienna. Exposición especial, Museo Grassi de instrumentos de músicade la
Universidad de Leipzig ,"Sonidos dorados del foso místico",Instrumentos
de música para Richard Wagner
Dentro del espacio Viaje a Ítacapresentado por Carlos de Matesanz y que se emite de lunes a viernes a las 19.00 horas, se dedican los jueves de ‘Música y teatro’al bicentenario del compositor alemán Richard Wagner.
En varios capítulos a partir del jueves 3 de enero, se analiza en el programa la dramaturgia en las óperas de Wagner, asistiendo a la conformación de su peculiar estilo de concebir el drama musical, desde las primeras óperas y los autores musicales y dramáticos que las influyeron, hasta la aparición de sus grandes dramas líricos concebidos como Obra de Arte Total. A través del más extenso de sus escritos musicales, "Opera y Drama", y de la música de sus 13 óperas, nos internamos en la concepción de Richard Wagner del teatro como forma de representación casi schopenhaueriana del mundo y su significado.
Este jueves nos centramos en la dramaturgia de la ópera Tannhäuser, escuchando su obertura y una selección de sus recitativos y arias, en la versión de la Filarmónica de Viena y solistas, todos ellos dirigidos por Georg Solti.
Aquest director, Hans Knappertsbusch, amb fama de gran bevedor de
cervesa i d'assajar molt poc, ha estat un dels grans directors wagnerians de
totes les èpoques. Artífex, conjuntament amb els nets de Richard Wagner,
Wieland i Wolfram, de la recuperació del festival de Bayreuth desprès de la
segona guerra mundial, tenia unes lectures místiques i profundes de les
partitures wagnerianes.
Aquest vídeo es de
les poques joies que es conserven on es pot apreciar la seva direcció.
Sense
participar-hi les millors veus del moment, el resultat complert es per
emmarcar.
Us presentem el polèmic Lohengrin que es representa actualment a Bayreuth i que fou rebut en la seva estrena amb molt escepticisme i com es habitual en aquest festival, amb entusiasme per part del sector progressista i amb rebuig per part dels sectors mes conservadors.
Amb el pas del temps se li reconeix una posada en escena esteticament impecable, el seu meravellós repartiment i la seva refinada direcció musical per part d'Andris Nelsons del que ja en comencem a sentir parlar molt.
"Unos endiosados políticos (Wotan, Donner y Froh) han promulgado
unas leyes que ellos incumplen, y de forma corrupta y
fraudulenta se hacen con un dinero que colocaran en Suiza por medio de terceros, testaferros y empresas inactivas
o patrimoniales, asesorados por expertos (Loge).
Parte de este dinero proviene de comisiones
por adjudicación de obras públicas a empresas constructoras (Fasolt y Fafner) relacionadas con familiares
de algún alcalde exigiendo como compensación
“su precio en oro” (Oro del Rin
robado a Alberich); edificios
que no cumplirán con los mínimos de
calidad y que afectarán a la vida de la obra ( Wahalla) que finalmente quedará destruida.
Desde su cuenta bancaria, nacional o
helvética, financiaran regalos, trajes, comprarán áticos en la Costa del Sol o con dinero
negro, agradecerán “servicios prestados”
a amigos de profesión
Periodistas bien informados y honestos, que no
conocen el miedo a posibles querellas, (Siegfried)
lo darán a conocer a la opinión pública,
abriéndose un proceso de investigación judicial que los sagaces asesores (Loge) se encargarán de burlar o
dificultar".
Estos recortes que llenan los espacios
informativos en la actualidad, tratan precisamente de la interpretación que, a
la ópera prólogo El Oro del Rin
primera parte de la tetralogía Wagneriana, ha dado su joven director de escena.
no es algo banal tipo pesebre de Navidad (Els
pastorets en la jerga operística).El
Anillo de los Nibelungos puede ser en nuestros días, un drama de palpitante
actualidad y no el de una ambigüedad remota y fabulosa- lo dice G. Bernad Shaw en El perfecto
wagnerista publicación Amics del Liceu
2003-de un contenido político social psicológico y filosófico de profundo
calado.
Recientemente, gracias a la programación del
viaje por la Associació Amics delLiceu, hemos podido
asistir a una monumental tetralogía wagneriana
en la Ópera estatal de Baviera de gran nivel musical y con un reparto vocal
cubierto por las voces mas adecuadas del momento ; Las cuatro partes que
forman este anillo en Munich se
distribuyen en un espacio mínimo de tiempo-cinco días y uno solo de descanso-
obligando al desdoblamiento de las voces que nos ha permitido ver en escena a Wotan
y Brünnhilde
representados por tres barítonos y sopranos diferentes; así
mismo a dos Siegfried y dos Alberich, posibilitándonos comparar y
disfrutar de diversas voces con el mismo
rol.. El elevado número de intérpretes en la
tetralogía en esta ocasión se incrementa favorablemente.
Excelente
puesta en escena del joven alemán Andreas Kriegenburg para el Oro del Rin destacando, ya desde el
preludio, la coreografía imaginativa de Zenta Haerter , que quiso resaltar tres conceptos
del argumento y del libreto: La riqueza de vida dentro del agua-acompañando a
las tres ninfas guardianes del oro primigenio-, el concepto de amor físico -
que evoluciona hasta el límite de lo erótico- al que deberá renunciar Alberich si quiere conseguir el oro y el fluir de las aguas en el Rin; el
cromatismo de luz y color es rico en tonos suaves claros y azules sugerentes e
idóneos para resaltar tanta belleza escénica.
El público, en la primera jornada, salió
entusiasmado con la exuberante puesta en escena, pero la tetralogía es extensa y en el resto de jornadas resultó ser
incoherente, desigual y contestada.