Die Feen, amb llibret com sempre escrit per Wagner està basada en l'obra teatral La dona serp de Carlo Gozzi i reb influecies musicals de Carl Maria von Weber i de Heinrich Marschner compositors d'estil clàssic però amb connotacions germaniques es a dir més austeres i dramatiques.
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dimarts, 15 de juny del 2021
L'ÒPERA QUE VA OBRIR EL CAMÍ
La primera òpera en la producció artística de Richard Wagner, Die Feen (Les Fades), no va ser estrenada mai en vida del compositor.
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Die Feen
dimecres, 7 d’abril del 2021
A MOSCÚ ES PROGRAMA EL WAGNER DE JOVENTUT
No es f'àcil trobar representacions del Wagner primerenc, es a dir, Die Feen i Das Liebesverbot.
De fet en el mercat de video només hi trobem el Liebesvervot del Teatro Real de fa quatre temporades.
Curiosament un teatre d'òpera de Moscú, el Helikon Opera ha programat representacions d'aquestes dues òperes de joventut.
La seva gran soprano es Elena Mikhailenko, en aquest vídeo interpretant una aria de Ada de Die Feen.
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Elena Mikhailenko,
Helikon Opera
diumenge, 20 de setembre del 2015
EL WAGNER DE JOVENTUT 1
Ens hem proposat, amb aquesta i les properes entrades mostrar tres fragments sensacionals de les òperes de juventut de Richard Wagner.
Avui us mostrem la primera aria de Ada de l'òpera Die Feen ( Les Fades) interpretada per Christiane Libor
Avui us mostrem la primera aria de Ada de l'òpera Die Feen ( Les Fades) interpretada per Christiane Libor
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Christiane Libor,
Die Feen
divendres, 12 de juliol del 2013
EL PREFESTIVAL DE BAYREUTH.
Falta de entusiasmo en el festival
Por fin en Bayreuth: "Die Feen" , "Das Liebesverbot" y "Rienzi".
Fue un esfuerzo e indudablemente un experimento importante: Por primera vez en la historia de los casi 140 años de los festivales de Bayreuth, se iba a presentar las tres óperas juveniles de Richard Wagner durante tres días seguidos. Fue una especie "festival anterior al festival". Estaba previsto, al menos en forma experimental y por ahora únicamente, romper el anatema que el mismo Wagner excomulgó sobre sus errores juveniles, y proclamó unicamente los diez dramas musicales creados después de 1840, empezando con el Holandes hasta Parsifal, "digno para Bayreuth". Esta autoselección artística, única en la historia de la música por su incondicionalidad, al menos tuvo vigor un siglo más que el plazo de protección de Parsifal, la obra que Wagner pensaba reservar exclusivamente y para siempre para el Festspielhaus. Pero por ahora, el trio de las obras juveniles tampoco consiguió entrar en el santuario bayreuthiano.
Después del estreno de Rienzi con Christian Thielemann, problemático por la acústica y escenografía, las dos óperas primas "Die Feen" de 1834 y "Das Liebesverbot", terminado dos años después, tuvieron lugar en un lugar provisional: el polideportivo de Bayreuth Oberfrankenhalle, y nuevamente una cooperación con el teatro de Leipzig y la orquesta del auditorio de Leipzig, Gewandhausorchester. Aron Stiehl firmó de director de escena en "Das Liebesverbot". "Die Feen" se daba en versión de concierto a pesar de que el teatro de Leipzig ofrece desde medianos de Febrero una producción escénica en su repertorio. En éste sentido, la falta de entusiasmo- desgraciadamente hubo muchas más durante los tres días - fue doblemente triste porque "Die Feen" resultó ser la más reveladora y también musicalmente la menos problemática de las tres óperas.
Wagner tiene un poco más de veinte años, cuando monta esa maravillosa, confusa fábula operística según motivos de "Sommernachtstraum", " Zauberflöte" y material de Carlo Gozzi. Al igual que en su tragedia juvenil sangrienta "Leubald", existen varios momentos de acción que anticipan acciones en el futuro, por ejemplo la prohibición de preguntar o la redención por medio de entrega y amor incondicional. La confrontación entre el reino de los magos y los humanos y el motivo de la emperadora de hadas que quedará piedra, también anticipan el libreto de Hugo von Hofamannsthal "Frau ohne Schatten". Al contrario a Richard Strauss, 80 años despúes, el jóven Richard Wagner, todavía no domina musicalmente separar claramente el mundo mágico del humano. Sin embargo, la partitura de "Die Feen" es un fascinante conglomerado de los más variados estilos e influencias, lo que demuestra que el futuro dramático musical se hizo ampliamente familiar con la tradición operística y oratoria.
Pero la sustancia artistica que queda, parte de una atractiva solución de pasatiempos y motivos que en algún u otro momento, permite sospechar el futuro Holandés o el Lohengrin.
"Das Liebesverbot" parece aún más
dudoso. En esa obra, Wagner efectuó un asombroso cambio y se orientó a la ópera
italiana á la Rossini y Donizetti. Aron Stiehl logra adaptar la comedia
shakespeariana " Measure for Measure" con ligereza ( y algunas
bufonadas ) y anticipa con humor el conflicto- Tannhäuser entre Eros, razon y
fé. Pero ni la escenografía rica de imagenes y prisas, ni la menos ràpida
lectura de Constantin Trinks consiguen disimular la sustancia compositoria
pobre de la obra. A pesar de cortes de más de treinta minutos, la composición
apenas sirve para casi tres horas de duración teatral.
Acaso tuvo razón Richard Wagner con su anatema referente a sus obras de juventud? Como conclusión de primera serie de presentaciones en Bayreuth se puede decir que sólo "Rienzi" podría servir en el escenario del Festspielhaus. Con alguna y otra valiente idea escenografíca - producciones en diferentes lugares lo demostraron - se podría salvar hasta las dos piezas tempranas para teatros pequeños y medianos, pero nunca valen para el foso de Bayreuth. Sus condicones acústicas, sintonizadas a los dramas musicales tardíos exigerían demasiado de estas partituras. Pero el polideportivo Oberfrankenhalle tampoco sirve de lugar de desvío, ni por la acústica, ni por el ambiente. Y hasta no se presente otro lugar satisfactorio, la obra temprana de Wagner realmente queda sin patria.
Christian Wildhagen/F.A.Z./ 11.07.2013
Traducció: Metina Radach
Acaso tuvo razón Richard Wagner con su anatema referente a sus obras de juventud? Como conclusión de primera serie de presentaciones en Bayreuth se puede decir que sólo "Rienzi" podría servir en el escenario del Festspielhaus. Con alguna y otra valiente idea escenografíca - producciones en diferentes lugares lo demostraron - se podría salvar hasta las dos piezas tempranas para teatros pequeños y medianos, pero nunca valen para el foso de Bayreuth. Sus condicones acústicas, sintonizadas a los dramas musicales tardíos exigerían demasiado de estas partituras. Pero el polideportivo Oberfrankenhalle tampoco sirve de lugar de desvío, ni por la acústica, ni por el ambiente. Y hasta no se presente otro lugar satisfactorio, la obra temprana de Wagner realmente queda sin patria.
Christian Wildhagen/F.A.Z./ 11.07.2013
Traducció: Metina Radach
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dilluns, 18 de març del 2013
DIE FEEN-LAS HADAS
La curiosa primera obra del joven Richard Wagner.
Teatro mágico a lo cursi con Happy End en Leipzig
Desde la puesta en escena en 1888 en Munich, "Die Feen" se ha representado en contadas ocasiones. El teatro de Leipzig ahora indudablemente corre un riesgo al ponerlo nuevamente a discusión. La obra,de cuatro horas de duración, navega peculiarmente entre ambición y arrogancia justo al comienzo de las celebraciones del Bicentenario de Richard Wagner. Se trata de una cooperación con los Festivales de Bayreuth.
El director general de música del teatro de Leipzig, Ulf Schirmer, hubiera tenido dar una loa por el bien de su teatro presentando una obra de Wagner que todavía sigue la tradición de la ópera del siglo XVIII. En vez de aprovechar las pocas riquezas de la partitura ( mezcla salvaje entre Meyerbeer y Mozart, Weber, Marschner y Beethoven), la orquesta del Gewandhaus de Leipzig bajo la batuta de Ulf Schirmer toca muy rústico, sin el menor intento de descubrir posibles facetas interesantes y arrastran al auditorio, con tempi muchas veces lentos sin compasión, por una serie de marchas cuadrangulares y secuencias fatigosas, pasando por delante de a-cappella-oraciones solemnes, pomposos momentos dramáticos de coro, arias amplias, recitativos locuaces y muy detalladas escenas bufas.
El escenógrafo y su equipo, André Barbe y Renaud Doucet, lo celebraron también por todo lo alto presentando teatro mágico a lo cursi de gran variedad y permanentes cambios escénicos camas que cuelgan del cielo teatral con zagales durmientes que llegan a tocar las ramas del sauce, de las cabezas de las hadas salen alambres con mariposas como si padeciesen de una enfermedad exótica, un ejercito de soldados de plomo conjura una Edad Media de cartón y finalmente, una mariposa gigante canta el Happy End.
Richard Wagner mismo escribió el libreto. Está basado en el cuento "La donna serpiente" de Carlo Gozzi. Las ambiciones lingüísticas se aumentan y terminan en pleno énfasis y es dificil pronosticar, si una escenografía interpretativa realmente lo podría salvar. No has sabido aprovechar el drama del artista escondido en la fábula fantástica.
En lugar de ello, en Leipzig se limitan a contar el gracioso cuento de la princesa / hada que se casa con el príncipe humano a pesar de la oposición de todos y le da dos hijos. Pero a pesar de las duras pruebas por las que tiene que pasar el jóven matrimonio, sólo pueden disfrutar una vida en común en el reino de las hadas. Todo ésto tiene lugar en un ambiento de delirio de disfraz como si se trataría de un cumpleaños infantil. Al mismo tiempo, Barbe & Doucet, como se denomina el equipo escenográfico, procuran distanciarse con ironía enmarcando un grupo de personas cuyo sentido se agota en una refracción coartada. Vivimos una cuento desde la perspectiva de una padre de familia burgués que se sienta con su familia en el sofá después de cenar y pone la radio para escuchar la obra poco presentada "Las hadas" de Richard Wagner. Mientras escuha la música, está soñando ser el principe mismo y su mujer, la princesa,que en vez de ama de casa que limpia y plancha,ha vuelto a casa para compartir por fin su pasión por el mundo operístico. Qué Happy End más triste de imaginar!
Metina Radach
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