dijous, 19 d’abril de 2018

JUDITH GAUTIER - WAGNER

Judith Gautier (Paris, 1846-Dinard, Bretaña, 1917)

Hija del reputado escritor francés Théophile Gautier y casada también con el escritor Catulle Mendès, que como ella era ferviente wagneriano y colaborador de la Revue Wagnérienne de 1885 a 1887. Judith conoció la música del compositor en su estreno del concierto del Teatro de los Italianos en febrero de 1860, cuando asistió junto a su padre a la presentación de la música de Wagner en Paris, llegando a mostrar su desacuerdo por los comentarios realizados por el músico Héctor Berlioz también presente en este estreno.  
Años más tarde, sin cumplir todavía los 18 años, escribió varios artículos para la prensa sobre óperas de Wagner, firmando bajo el pseudónimo de Judith Walter (como el personaje de Walter von Stolzing de Die Meistersinger von Nüremberg). Uno de estos escritos probó fortuna enviándoselo a Wagner para que lo corrigiese y éste terminó por invitarla a Tribschen. De esta invitación surge la primera de las visitas realizada por la escritora al músico en su retiro de Tribschen en Lucerna, Suiza, 1869, viaje en el que también le acompañaron su marido Catulle Mendès y el también poeta Villiers de l’Isle Adam. El libro está escrito en primera persona y narra, de forma directa y simple, este primer encuentro, ofreciendo al lector una impresión de espontaneidad y franqueza de los testimonios del propio compositor o de las charlas mantenidas con Cósima von Bülow sobre Wagner o su padre, Franz Liszt. Judith Gautier narra las vicisitudes vividas en aquel verano como espectadora privilegiada desde la cotidianeidad familiar que rodeaba a Wagner, sus costumbres, su amor por las excursiones, su trabajo -se encontraba componiendo Siegfried- o la admiración devota por Ludwig Schnorr von Carolsfeld, el que fuese su intérprete ideal, que había estrenado Tristan und Isolde en Munich, 1865.
Pero no será este es el único de los viajes que Judith realizó a ver a Wagner, también realizó otros como para el estreno de Parsifal en el Festspielhaus de Bayreuth 1882, libreto y composición que había seguido muy de cerca, especialmente por ser su  traductora al francés y la amplia correspondencia con el músico ofreciéndole consejo durante la composición en materia lingüística, recordemos que Judith Gautier fue una de las primeras traductoras de las lenguas orientales (chino, japonés) y buena conocedora de las lenguas indoeuropeas. También se habla de ella como la inspiradora del personaje de Kundry de la ópera Parsifal.
En París se convirtió en una de las más fervientes wagnerianas, no sólo en su labor de traductora de las óperas al francés, y crítica musical, sino también realizando en su apartamento parisino espectáculos de marionetas representando el ciclo del Anillo del Nibelungo o los actos primero y tercero de Parsifal.
Judith Gautier se convirtió en 1910 en la primera mujer escritora en entrar en la Academia Goncourt de las letras francesas.


                                                                                              Lourdes Jiménez
                                                                                              Doctora en Historia del Arte


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