dissabte, 2 de juny del 2012

LOHENGRIN EN LA DEUTSCHE OPER DE BERLIN



Klaus Florian Vogt salvó el estreno del "Lohengrin". Vogt llegó pocos días antes a Berlín. Su voz es magnífica y de una dulzura, un brillo y una fuerza y adolescente. Vogt merece ser titulado "único" ya que comparándolo con grabaciones conocidas de otros cantantes ,podemos afirmar que es uno de los cinco intérpretes del papel de Lohengrin más importantes de la historia , ( al lado de Franz Völker, Lauritz Melchior, Sándor Konya y el jóven Peter Seiffert ). No es sólo su voz mozartiana, sino su facilidad juvenil que se une ahora con el encanto metálico. Vogt hasta da alas a los otros cantantes. Ricarda Merbeth se supera a si misma, Petra Lang es la furia agria que corresponde al papel de Otrud, aunque hay que recomendarle cuidado con sus próximas visitas previstas al terreno de las Brünnhildas!.   Gordon Hawkins da un resultado negativo con su voz arrugada y de fuerte acento (Telramund), Bastiaan Everink presenta una declamación pobre (Heerrufer), Albert Dohmen (Heinrich) canta comiendo las palabras. Desgraciadamente resulta imposible entender ni una sola palabra.


Durante los dos años y medio que lleva Donald Runnicles en la DOB aprendimos a apreciar al batuta escocés como trabajoso "matador" de obras manidasy motivador de su casa. Por el otro lado, uno empieza a tener algo de miedo ( y no sólo por el más reciente estreno del Lohengrin berlinés ) del temperamento algo rústico del batuta de 58 años de edad. La lectura de Runnciles fue grosera, lenta y de sonido espeso en el preludio del primer acto.  Se echaba en falta el sentir un hormigueo y un brillo transparente. Las entradas del coro fulminante tambaleaban y los tonos intermedios no aparecen por su afición a dramatizar de forma demasiado gruesa. Todas las esperanzas que Runnicles prometió al principio corren el riesgo de fracasar por su labor musical insensible. Sólo el sonido de la orquesta parece mas homógeno que antes.


El director de escena, Kaspar Holton,  fue el intendente del teatro de Copenhagen y hasta entonces no se le vió como escenógrafo en los teatros internacionales.  ¿ Porqué ahora?.    Su idea escenográfica  en "Lohengrin" es la siguiente: Un angel de paz es enviado a pacificar la sociedad conflictiva y guerrera de Brabant. Hasta llegar al momento de su boda, Lohengrin lleva puestas unas enormes y angélicas alas pero nadie entiende su mensaje de paz ya que si en la escena se puede ver al principio  un campo de batalla , al final solo quedará un campo repleto de muertos. Gottfried, el futuro protector, es un niño muerto, incapaz de vivir y de insuflar vida.  
Es una auténtica pena, porque ésta idea ya no da pié a la esperanza.
Abrigos largos, jubón y algodón: un vestuario que parece ser la pieza artesanal de Götz Friedrich y nos preguntamos: ¿ porqué no se quedaron con la que tenían de Friedrich?

Metina Radach

 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada